Nueva York, 23 de marzo de 2026, 13:20 EDT
El oro recuperó algo de terreno el lunes tras tocar un mínimo de cuatro meses, con los precios repuntando mientras el presidente de EE. UU., Donald Trump, pospuso ataques dirigidos a plantas de energía y sitios energéticos iraníes. Sin embargo, las ventas tempranas dejaron al lingote profundamente en territorio negativo. El oro al contado cayó un 0,4% a $4,470.36 la onza, después de desplomarse más de un 8% antes a $4,097.99. Los futuros del oro en EE. UU. bajaron un 2,2%, situándose en $4,471.60. Reuters
El movimiento se produjo justo después de que el oro registrara su mayor pérdida semanal desde 1983, lo que subraya cuán abruptamente el metal puede perder respaldo cuando surgen temores inflacionarios y preocupaciones sobre las tasas. El oro, al carecer de rendimiento —no paga intereses—, tiende a ver cómo los operadores recortan posiciones cuando los repuntes del petróleo alimentan las perspectivas de mayores costos de endeudamiento. Reuters
Las tensiones por el estallido en Oriente Medio desencadenaron un nuevo shock petrolero, haciendo que el crudo Brent bajara aproximadamente un 8% a $103.27 por barril. El movimiento se produjo después de que Trump anunciara un retraso de cinco días en una posible acción militar contra plantas de energía iraníes, noticia que redujo parte de la urgencia detrás de la ola de ventas que arrasó con el oro y otros activos. Reuters
Tai Wong, operador independiente de metales, calificó a los metales de «especialmente inestables» tras la fuerte caída impulsada por el aumento de tasas esta semana y predijo más consolidación por delante, aunque no un período tranquilo. El lunes se desarrolló como anticipó: los vendedores dominaron al principio, luego los compradores entraron cuando los titulares cambiaron. Reuters
El analista independiente Ross Norman señaló que hubo algo de «caza de gangas» en los mínimos. Ole Hansen, de Saxo Bank, dijo que el oro podría recibir apoyo una vez que los inversores terminen de liquidar para compensar otras pérdidas. A pesar del rebote, el oro sigue cayendo alrededor del 17% desde el 28 de febrero y está un 22% por debajo de su récord del 29 de enero de $5,594.82. La plata subió un 0,6%, el paladio saltó un 3,6% y el platino bajó un 1,3%. Kitco
El estratega de materias primas de TD Securities, Daniel Ghali, señaló que los factores que impulsaron el oro el año pasado se están desvaneciendo, y continúa esperando más caídas a corto plazo. Esa es parte de la razón por la que el lingote no ha mostrado su habitual respuesta de refugio seguro, incluso cuando el conflicto en Oriente Medio se ha intensificado. Reuters
El rebote podría no durar. Medios iraníes informaron que no hay conversaciones en curso con Washington. Chris Larkin, director general de trading e inversiones en E*TRADE de Morgan Stanley, señaló que para que cualquier repunte de alivio se mantenga, debe haber avances reales en el ámbito geopolítico. Reuters
Elias Haddad, jefe global de estrategia de mercados en Brown Brothers Harriman, calificó la respuesta como un movimiento «instintivo», señalando que los activos de riesgo no verán ganancias duraderas a menos que los inversores decidan que hay una verdadera desescalada y no solo una pausa antes de nuevas tensiones. El oro, por su parte, se encuentra atrapado entre el impulso que recibe por el alivio del shock petrolero y la presión de la inflación persistente junto con las preocupaciones sobre tasas altas por más tiempo. Reuters